La noche
va extendiendo su manto oscuro sobre la tierra despojando al sol de su inflamada
autoridad. Las horas de penumbra aumentan calladamente, apenas apreciables de
tiempo en tiempo. De nuevo repetimos la comisión de corredores permanentes ante
la desbandada justificada por fatalidades varias. La transición acompasada
durante 14 km por la senda fluvial y Parque del Alamillo, con algún gesto aislado
de ansiedad controlada, se ha convertido en trastorno delirante al llegar al
paseo del río, descubriendo una escena tantas veces repetida. Allí, los cuerpos
espoleados por un impulso extraño emprenden una estampida vertiginosa hasta la
extenuación, que no derrota, porque de eso se trata, de no rendirse en el combate
imaginario.domingo, 19 de octubre de 2014
Domingo 19 de octubre
La noche
va extendiendo su manto oscuro sobre la tierra despojando al sol de su inflamada
autoridad. Las horas de penumbra aumentan calladamente, apenas apreciables de
tiempo en tiempo. De nuevo repetimos la comisión de corredores permanentes ante
la desbandada justificada por fatalidades varias. La transición acompasada
durante 14 km por la senda fluvial y Parque del Alamillo, con algún gesto aislado
de ansiedad controlada, se ha convertido en trastorno delirante al llegar al
paseo del río, descubriendo una escena tantas veces repetida. Allí, los cuerpos
espoleados por un impulso extraño emprenden una estampida vertiginosa hasta la
extenuación, que no derrota, porque de eso se trata, de no rendirse en el combate
imaginario.domingo, 12 de octubre de 2014
Domingo 12 de octubre
Es la fuerza de la costumbre
y el deseo imperioso de mantenerla lo que nos empuja, casi inevitablemente, cada
domingo a este encuentro singular. El día no se prestaba mucho a la aventura por
el riesgo de lluvia torrencial que, ya en la primera amanecida, se anunciaba. A
pesar de todo, la travesía urbana ha constituido toda una experiencia; la
claridad del día ha despejado toda incertidumbre y el sol se ha hecho rápidamente
un hueco entre las nubes, que huían a otros lares. El aire limpio y perfumado en una mañana
espléndida de azul radiante, el silencio conmovedor de una Sevilla que se
despereza en un domingo más largo que de costumbre, el color y el olor
inequívocos de la tierra bendecida, constituyen
el complemento perfecto para discurrir en armonía con los amigos en este día
especial.
Homenaje a nuestros ganadores de La Breña
domingo, 5 de octubre de 2014
Domingo 5 de octubre
Un domingo más continuamos la vía que nos marca el destino trazado
en las estrellas. La Breña ya es solo una estación pasajera y lejana en la que
el tren no se detiene, pasa de largo dejando apenas la impresión de unas
imágenes en la que vagamente nos reconocemos. De frente y con paso firme nos adentramos en octubre;
hoy de visita por Gelves en un itinerario llano por el Charcolapava y vuelta
por la senda fluvial, agrupados y amparados en el vínculo tácito de la ilusión
renovada en este tren imparable de la vida.domingo, 28 de septiembre de 2014
Travesía Solidaria La Breña
La organización de las 24 Horas Solidarias de La Breña tiene como lema la máxima tradicional “¡Quien resiste vence!”. La
victoria, para la mayoría, se encuentra en
la resistencia personal ante la adversidad de un extenso espacio natural de pinar
asentado en una gran duna, con numerosas pendientes arenosas y pedregosas,
senderos fingidos entre ramales de lentisco, matorral y espino donde sobresalen
tentáculos imprevistos para los pies distraídos y de incierto destino.
Así, este lema se hace extensivo a todos y cada uno de los
participantes de este grupo de corredores y andadores: Antonio “kasa”,
Cristina, Carmen, Silvia, Almudena, Ramón “masca”, el maestro, Tino y Juan V.,
con mención especial a nuestro Segundo Coca, el número uno, el primero de la
lista. Su resistencia a la adversidad de sus molestias físicas de antaño, su rebelión
contra el paso del tiempo, su tenacidad y constancia, su espíritu forjado en la
competencia de los entrenamientos y carreras, ajeno, complaciente y solidario,
han tenido su premio, su victoria, su justo homenaje simbolizado en el “cajón”
de los campeones. Por ello, desde una orilla de su impecable trayectoria, asistimos con orgullo a este éxito que también es nuestro. Su imagen, la del "cajón", quedará definitivamente inmortalizada en un
lugar privilegiado del Olimpo. Allí donde también tienen su rúbrica Almudena y
Silvia con una progresión imparable.
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Travesía solidaria La Breña
domingo, 21 de septiembre de 2014
Domingo 21 de septiembre
La Breña nos espera. Seguimos haciendo nuestro camino por la
cornisa de Camas, entre pendientes y repechos,
bajo un cielo gris plomizo que amenaza lluvia y en un ambiente casi
otoñal, si no fuera por la intensa humedad que soportamos durante todo el
trayecto. De nuevo las chicas se acomodan en la cola del grupo y este parece
mantener el ritmo hasta la subida de Valencina. Juanlu y Ramón F. han tomado sus
propios derroteros y desaparecen en Santiponce. Ya en
el sendero el grueso disminuido se estira y dispersa moteando el dorado carril, hoy regado
de interminables corredores que vienen en sentido contrario. El saludo cordial entre
desconocidos pero devotos del mismo credo. En la llegada espaciada algunos
retoques y sensaciones diversas que no pueden salir en la foto. La Breña nos
espera.domingo, 14 de septiembre de 2014
Domingo 14 de septiembre
Algunos corredores han decidido abandonar su morosidad y se
han aparecido en el espejo matutino. Sin embargo, otros se protegen en la
burbuja del titubeo, insuflada por el devenir de los días. La mañana no se ha
hecho esperar en el recibimiento sincrónico del grupo, hoy con un especial toque femenino. Aunque el
detalle se esfumó casi en el instante de la salida. Las chicas se quedan
sorpresivamente, el resto de “fatigas” no repara en la incidencia y continúa
en la cháchara mecánica. Detrás, solo el carril silencioso y vacío, delante la prolongada
subida al camino tradicional que retomamos con un sol que nos ciega durante los
4 km de culebreo y promontorios. El grupo se estira en la bajada de Caño Ronco
y encara la recta de Camas con una premura gradual hasta la misma Torre. Allí recuperamos
la apariencia de unidad perdida dos horas antes.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Domingo 7 de septiembre
El sol ya camina a su letargo otoñal y sestea soñoliento en
la mañana dominical. Hoy nos estrenamos con el nuevo horario en un día nublado y
húmedo. La amenaza de lluvia pasajera no parece haber calado en las mentes
incrédulas pero constato en estos momentos que esta, la lluvia, es una realidad
empírica en Sevilla. Antes, mucho antes, hemos hecho nuestro recorrido ampliado
a 17,4 km, con un aumento progresivo del ritmo, por la senda fluvial hasta el
estadio olímpico y vuelta por la margen derecha hasta la insigne Torre Pelli. Todos
agrupados hasta la entrada en el paseo del río donde los más decididos se han
sacudido la modorra en los últimos cuatro km mientras el resto, algo más
reservados, se deja llevar por la inercia de la discreción ante el reclamo tentador
del pecado capital más genuino de los corredores.
En la Torre, la foto de rigor que va marcando nuestra progresión
espacio-temporal. A pesar de que no aparece en ellas, dejamos constancia de
que nuestro Masca participa, pero sus finales son tan explosivos que, apenas
llega, se disipa en el ambiente.
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